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DIARREA
La palabra diarrea se origina del griego
día (a través) y rhein (fluir). Es un conjunto de signos y síntomas y no una
enfermedad específica. Se dice que existe diarrea cuando aumenta el peso
de la materia fecal por encima de los 200 gr. Habitualmente también existe un
anormal aumento en el contenido líquido y en la frecuencia de la evacuación
intestinal. La frecuencia normal de la evacuación intestinal es de tres veces
por día a tres veces por semana. Por lo tanto, el antiguo concepto de la
necesidad de evacuación intestinal diaria no está vigente.
La diarrea debe ser distinguida de la seudodiarrea, la que consiste en un
aumento de la frecuencia evacuatoria sin aumento del peso de las heces. Debe
distinguirse de la incontinencia fecal, que comprende la evacuación involuntaria
del contenido rectal y suele reflejar un funcionamiento anormal de los músculos
de la pelvis y del ano recto, de la evacuación imperiosa, de la evacuación
incompleta, que es la sensación detener que evacuar en forma repetida y de la
sensación de tener que mover el intestino inmediatamente después de comer.
Las heces tienen una consistencia blanda o líquida con sólo un aumento del agua
en materia fecal de aprox. 100 ml., lo que lleva a un aumento del peso de las
mismas por encima de 200 gr. en 24 hs., que es el límite superior de lo normal.
Por lo tanto, una disminución de la absorción de agua del 1 al 2% es suficiente
para causar diarrea.
Muchos desórdenes son capaces de modificar la absorción de líquidos y
electrolitos. A esto se debe la frecuencia de la diarrea como un síntoma y,
también, a la cantidad de diagnósticos diferenciales al que el médico se
enfrenta cuando trata a su paciente con diarrea.
Las personas con diarrea aguda de causa infecciosa, típicamente, tienen
nauseas, vómitos, dolor abdominal, fiebre y diarrea de tipo líquida. También
puede ser sanguinolenta, de tipo inflamatorio dependiendo del patógeno
específico.
SÍNTOMAS ASOCIADOS CON LA DIARREA
Los casos de infecciones por: toxinas,
bacterias no invasoras de la mucosa intestinal como el Escherichia coli
enteropatógeno , distintos virus y protozoarios parásitos -las Giardias, por
ejemplo- además de la profusa pérdida de líquido, típicamente refieren nauseas y
vómitos como síntomas prominentes, pero rara vez fiebre alta. El dolor abdominal
es moderado, difuso y en forma de cólicos, debido al alto volumen de líquido que
estimula el peristaltismo y causa diarrea. Los vómitos que comienzan pocas horas
después de la ingesta de determinado alimento contaminado, pueden sugerir la
intoxicación por alimentos con toxinas preformadas.
El síndrome diarreico inflamatorio se caracteriza por la eliminación de
heces de pequeño volumen con aspecto mucoso o sanguinolento. Puede acompañarse
de tenesmo - sensación de evacuación intestinal incompleta, que promueve marcado
pujo sin evacuación de contenido intestinal -, fiebre y dolor abdominal
importante. Los agentes causales originan una reacción inflamatoria en la pared
del intestino, lo cual se refleja en un elevado recuento de glóbulos blancos
neutrófilos en la materia fecal. Cuanto mayor es el número de neutrófilos,
más bajo es el tracto gastrointestinal afectado. Los agentes causales con mayor
frecuencia son Salmonelas, Shigellas, Campilobacter, E. Coli enteroinvasiva,
E.coli entero hemorrágica (este último típicamente comienza con dolores cólicos
abdominales severos, que se pueden confundir con un abdomen agudo, diarrea no
sanguinolenta que luego se transforma en sanguinolenta) . Todo el cuadro
habitualmente desaparece en una semana.
Dado que son muchas las causas potenciales de diarrea, el médico las
clasifica para facilitar su diagnóstico.
Para ello se han propuesto varias clasificaciones:
a) aguda vs. crónica: se considera aguda cuando tiene una duración no
mayor a dos semanas, tomándose como límite máximo el de 4 semanas. También puede
ser el comienzo de una afección diarreica crónica.
b) Otra clasificación está relacionada con el efecto osmótico de los
solutos mal absorbidos que son ingeridos en la dieta o como medicamentos. Si los
solutos (concentración de una partícula en determinado fluido) que componen los
alimentos no se absorben completamente en el intestino delgado, ejercen una
fuerza que arrastra líquido desde el interior de la célula a la luz intestinal;
esto aumenta el volumen del fluido dentro del lumen (luz del intestino por donde
circulan los productos de la digestión) y sobrepasa la capacidad de la
reabsorción. Esta clase de diarrea es llamada osmótica (osmosis, es el proceso
de paso de una sustancia por una membrana semipermeable, o sea, permeable para
algunas sustancias y no para otras). Suele estar vinculada con solutos no
bien digeridos como puede ocurrir con la ingestión crónica de algunas frutas,
caramelos, dulces, chicles, alimentos dietéticos y edulcorantes que contienen
hidratos de carbono no absorbidos como el sorbitol y la fructuosa.
Lo mismo puede observarse en personas que no tienen suficiente lactasa
-enzima del ribete en cepillo de la célula intestinal que debe desdoblar la
lactosa (azúcar de la leche) para que pueda entrar a la célula y absorberse- y
en aquellos que abusan de laxantes como el sulfato de magnesio.
Este tipo de diarrea se detiene cuando el paciente ayuna o deja de
ingerir el soluto escasamente absorbible. El líquido fecal es rico en el soluto
no absorbible y tiene una baja concentración de electrolitos.
La diarrea secretora, se caracteriza por un gran volumen de líquido
y electrolitos que se eliminan por materia fecal. Es causada por anormalidades
del transporte de los iones en la célula del intestino; no tiene
que ver con los alimentos ingeridos, por lo tanto este tipo de diarrea
suele persistir a pesar del ayuno. Es probable que los nutrientes,
hidratos de carbono, proteínas y grasas puedan ser absorbidos en
forma normal y que la absorción de los monosacáridos -glucosa-
y los aminoácidos (elementos constituyentes de las proteínas)
estimulen la absorción neta de agua y cloruro de sodio a través
de la mucosa yeyunal. Por lo tanto, en muchos personas con diarrea secretora,
la ingestión de alimentos no aumenta en una forma marcada el volumen
de las deposiciones. En algunos casos coexisten mecanismos osmóticos
y secretores y los aspectos clínicos pueden no ser tan claros.
Las diarreas agudas, que suelen estar más vinculadas a afecciones
del intestino delgado, suelen ser de origen infeccioso y se adquiere por
la vía oral -fecal a través de alimentos, o agua contaminada
con agentes infecciosos. En la mayor parte de los casos es de origen viral, que
se transmite de persona a persona, por compartir utensillos de cocina
contaminados en algun punto del proceso alimentario ( no lavarse bien las manos
al preparar los alimentos, al apoyarlos sobre mesadas sucias, no refrigerar
sobrantes adecuadamente etc.)
Las de origen bacteriano pueden clasificarse en toxigénicas,
(en la cual un agente agresor actúa sobre el intestino) y en invasoras
(en la cual el microorganismo atraviesa principalmente a la superficie
mucosa pero que también puede producir enterotoxinas).
En el caso de las diarreas por enterotoxinas, los microorganismos
elaboran
enterotoxinas que causan secreción de liquido y electrolitos en
las células epiteliales del intestino delgado por el intestino.
Generalmente en nuestro medio es debida a la presencia de la Escherichia
Coli Enteropatógena, ésta no invade a la superficie mucosa
y elabora una toxina que agrede a la mucosa del intestino. Las toxinas
diarreicas pueden agruparse en forma amplia en aquellas que producen secreción
de liquido por la activación de enzimas dentro de la célula
adenilciclasa sin causar daño a la superficie celular, y las que
causan lesión en las células de la mucosa y también
inducen secreción de liquido. La bacteriemia (bacterias en el torrente
sanguíneo) no es una complicación habitual. La materia fecal
es acuosa, a menudo voluminosa y el líquido se origina en el intestino
delgado superior donde la enterotoxina tiene su mayor actividad.
Patógenos invasores
Los patógenos invasores invaden el epitelio intestinal
y afectan las partes bajas del intestino delgado, como ser el íleon
y el colon. La mucosa puede estar lastimada (ulcerada) con una reacción
inflamatoria aguda de la lámina propia (una de sus cubiertas internas).
Los principales agentes patógenos son los géneros
Salmonela no tifoidea, Shigella, la E coli invasora y las especies
de los géneros Campylobacter y Yersinia.
Las Salmonelas especialmente comprometen al íleon y, en menor
medida, al colon. Causan leves ulceraciones en la mucosa y se abren camino
a través de la superficie epitelial hacia la lámina propia,
de donde pasan a los vasos linfáticos y al torrente sanguíneo.
El síndrome conjunto de signos y síntomas más
común es la gastroenteritis.
El período de incubación habitual es de 6 a 48 horas,
si bien el período de latencia antes de aparecer síntomas
puede durar 7 a 12 días. Los síntomas iniciales son náuseas
y vómitos, seguidos por cólicos abdominales y diarrea.
La diarrea por lo común dura tres o cuatro días y se acompaña
de fiebre en más de la mitad de los casos. El dolor suele localizarse
alrededor del ombligo y en la zona inferior derecha del abdomen. La diarrea
puede variar desde unas pocas deposiciones blandas a evacuaciones totalmente
líquidas, en las cuales se observa sangre y pus.
Una vez que el microorganismo invade el torrente sanguíneo
puede comprometerse casi cualquier órgano.
También, la persona afectada puede convertirse en portador
crónico por la persistencia del microorganismo durante más
de un año, como consecuencia de afecciones sintomáticas o
asintomáticas. La tasa global de portadores es de 2 a 6 por cada
1000 individuos infectados.
Hay importantes diferencias entre los microorganismos, pero
todos comparten la propiedad de la invasión de la mucosa como el
suceso iniciador.
c) Diarreas inflamatorias: más comunes en casos de diarrea
crónica que en agudas.
La alteración de la integridad de la mucosas intestinal,
debida a inflamación y ulceración, puede dar como resultado
la secreción de moco, proteínas séricas y sangre hacia
la luz intestinal .
DIARREA VIRAL
Las principales causas de gastroenteritis (inflamación
del estómago y del intestino) ,son los virus que son
responsables de un 40% de los episodios agudos.
Pertenecen a distintas clases, llamados Rotavirus,
Adenovirus entéricos y otros.
Ocurre principalmente en niños en el primer año
de vida con síntomas que pueden variar de leves a muy severos.
Los adultos pueden desarrollar infecciones leves, en general
adquiridos de un niño enfermo del grupo familiar. A menudo la enfermedad
se anuncia por vómitos seguidos rápidamente por una diarrea
acuosa, el período de incubación es de 1 a 3 días,
y habitualmente la duración promedio de la enfermedad es de 5 a
7 días.
Otro tipo de virus que afecta fundamentalmente a los adultos es
el virus de Norwalk. La transmisión ocurre por el contacto de persona
a persona por la vía oral. Se han observado epidemias por la ingesta
de mariscos crudos. Es una causa importante de las epidemias de gastroenteritis
que ocurren en campamentos, instituciones dedicadas al cuidado de enfermos
crónicos y hospitales.
DIARREAS DEL VIAJERO
Durante siglos la enfermedad diarreica ha asolado a los viajeros.
Afecta a 10 millones de personas cada año. Las regiones en
las que ocurre con mayor frecuencia son: México, zonas de América
del Sur y América Central, el Mediterráneo y en el sur de
Asia.
La enfermedad no comienza inmediatamente luego de la llegada
del viajero, sino por lo común 2 o 3 días más tarde.
Aunque puede ocurrir después de volver del viaje.
La mayoría de las personas tiene 3 a 5 deposiciones
blandas por día, pero un 20% puede tener de 6 a 15 deposiciones
acuosas. La duración promedio de la enfermedad es de 3 a 5 días
pero en algunos casos la diarrea puede ser persistente.
En su mayor parte es causada por microorganismos infecciosos
que se adquieren por alimentos y bebidas. Los principales culpables son
las diversas formas de Eecoli, en particular el enteropatógeno.
En un 10% se han hallado especies de Schigella, en cuyo caso la enfermedad
es más severa que lo habitual. También en un bajo porcentaje
se han encontrado especies del género Salmonela, siendo la incidencia
de ésta mayor en las personas que viajan al Asia.
Los alimentos especialmente riesgosos son los vegetales crudos,
la carne, los frutos de mar, el agua de la canilla y frutas no peladas.
DIARREAS POR CONTAMINACIÓN BACTERIANAS DE LOS ALIMENTOS
Se debe al consumo de alimentos contaminados con bacterias o toxinas
bacterianas. La carne vacuna, de cerdo o pollo cuando no está bien
cocida puede ser causa de infección. La superficie sobre la que
se preparan los alimentos puede estar contaminada por organismos que pasan
a la comida. Una vez ingeridos, estos microorganismos (bacterias o virus)
deben vencer las barreras normales de defensa del organismo - es decir,
la acidez gástrica y los mecanismos inmunológicos locales
y generales que nos protegen de las agresiones externas - y la motilidad
(movimiento) gastrointestinal, que dificulta la adherencia de las bacterias
a la mucosa digestiva.
De las principales causas conocidas de intoxicación alimentaria
bacteriana, pueden mencionarse :
La contaminación de alimentos por Salmonela constituye aproximadamente
un 35% de los casos informados de enfermedad transmitida por alimentos.
Las principales vías de infección son las moscas, las manos
mal lavadas, y productos alimentarios como huevos, carne rojas y aves de
corral.
El síndrome más común es la gastroenteritis.
La intoxicación alimentaria por toxinas preformadas en los
alimentos suele presentarse con vómitos en su forma inicial. La
ingestión de toxinas preformadas de Estafilococo aureus o Bacilus
cereus habitualmente producen síntomas dentro de las primeras seis
horas de ingestión. Un período de incubación de ocho
a doce horas sugiere Clostridium perfringens. Períodos mayores al
las catorce horas sugieren gastroenteritis viral o patógenos invasores
( especialmente si hay fiebre ) .
La siguiente causa más frecuente es:
Estafilococo aureus Es un tipo muy frecuente de intoxicación alimentaria. Se
han asociado cinco tipos de enterotoxinas que intoxican los alimentos y
a las personas que los ingieren.
Las personas tienen distintas sensibilidades, pues existe una variable
respuesta a la dosis en distintos individuos. Pero si el alimento implicado
tiene una gran concentración de toxina se produce una respuesta
sintomática elevada.
Los síntomas son principalmente vómitos profusos,
náuseas y cólicos abdominales, a menudo seguido de diarrea.
La recuperación suele ser completa en 24 a 48 horas.
Tiene un período de incubación breve. Se han implicado
diferentes alimentos principalmente los con alto contenido de sal como
el jamón o la carne enlatada, o en otros, como el flan y la crema.
No tiene tratamiento específico.
Clostridium perfringens, es el siguiente microorganismo más
común que causa vómitos y diarrea en un alto porcentaje de
personas expuestas. La enfermedad se relaciona con una enterotoxina elaborada
por las cepas de
c.perfringens de tipo A.
Casi todas las epidemias se asocian con la ingesta de carnes rojas
o blancas asadas, hervidas, preparadas en guisos o cocidas al vapor. La
carne no es cocida adecuadamente para destruir las esporas bacterianas
y experimenta un período de enfriamiento inadecuado y luego es recalentada
para ser servida.
Se caracteriza por diarrea, acuosa y un severo dolor abdominal de
tipo cólico en general sin vómitos que comienza de 8 a 24
horas después de la ingestión del alimento contaminado. La
enfermedad es de corta duración, apróx. 14 horas. No es necesario
ningún tratamiento específico. Puede adquirir gravedad en
personas debilitadas.
Bacilo Cereus
Tiene un síndrome de diarrea y un síndrome de
vómitos. Los microorganismos responsables de los dos tienen
toxinas distintas.
El informe original del B. Cereus como causante de diarrea se asoció
al consumo de albóndigas contaminadas. Esta cepa también
se ha encontrado en la crema carne de salchichón, salsas para
espaguetis contaminados antes de la cocción. Si los alimentos
se preparan de modo que la temperatura se mantenga entre 30 y 50 grados
se permite la proliferación vegetativa, cuando se las deja enfriar
de forma lenta, las esporas se multiplican y elaboran la toxina.
El microorganismo asociado con vómitos parece tener
un diferente tipo de toxina.
Tiene un período de incubación breve de aprox. 2 horas.
Casi todos los afectados tienen vómitos y dolores abdominales. La
diarrea está presente en sólo 10 por ciento de los casos.
Casi todos los casos se han vinculado a la ingesta de arroz que
luego de hervir, se enfría sin refrigeración y es luego fritado
no produciéndose suficiente calor para destruir la toxina termoestable
preformada.
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