BILIS
COMO FUNCIONA: (FISIOLOGÍA)
El hígado produce bilis continuamente, unos 800 a 1000 ml
por día. La bilis es una solución rica en lípidos
secretada a los canales biliares por los hepatocitos.
La bilis puede ser definida por una secreción digestiva,
porque conjuga (para que pueda ser eliminada por el riñón)
ácidos biliares y promueve la absorción de lípidos
(sustancias grasas). Si la bilis no llega al intestino apenas se produce
absorción de lípidos.
La bilis producida en el hígado, se transporta a través
de los canalículos hasta la vesícula biliar, donde se concentra
y almacena durante el ayuno. Después de la comida la vesícula
vierte la bilis almacenada y concentrada al duodeno. Las sales biliares
(constituyente principal de la bilis) se reabsorben principalmente en la
porción distal del intestino delgado (ílion). El hígado
las vuelve a captar desde la sangre para volver a utilizarlas (circulación
enterohepática).
La vesícula biliar almacena la bilis, la concentra y la excreta
en el momento adecuado. La motilidad de la vesícula biliar está
adaptada para esta función.
En condiciones de reposo, es decir sin alimentos en el estómago
o duodeno, no entra bilis al duodeno a pesar de ser secretada continuamente
por el hígado debido a la contracción de este esfínter,
llamado según su descubridor de Oddi. La bilis se acumula en el
colédoco y de ahí se dirige a la vesícula biliar cuando
la presión en el sistema alcanza alrededor de los 20 cm de agua,
(figuras
34,35 y 36). Si entran alimentos en el duodeno el esfínter se
relaja, la vesícula biliar se contrae y la bilis penetra en el duodeno,
mientras la presión biliar desciende a 10 cm de agua o menos. Entonces
se vacía la vesícula biliar en forma lenta e intermitente
quedando reducida al tamaño del dedo pulgar. El tiempo de evacuación
total de la vesícula varía de 15 minutos a varias horas.
Existen variaciones individuales marcadas en la forma en que esta se contrae.
La contracción de la vesícula biliar (efecto colecistoquinético)
se coordina con la dilatación del esfínter de Oddi. Los alimentos
que estimulan el pasaje de la bilis al duodeno mediante la contracción
de la vesícula biliar son en primer lugar las grasas y en segundo
lugar las proteínas. La yema de huevo, la nata y el sulfato de magnesio
tienen un intenso efecto colecistoquinético y fueron empleadas como
prueba de diagnóstico radiológico del estado de contractilidad
de la vesícula biliar.
Las proteínas son más potentes que las grasa en el
estímulo de la producción de bilis por el hígado (efecto
colerético). Los carbohidratos tienen una función inhibitoria.
Si se extirpa la vesícula biliar la bilis fluye constantemente
al duodeno y el esfínter de Oddi permanece abierto de forma permanente
hasta varios meses después de la operación , luego en algunos
casos se dilatan los conductos biliares extrahepáticos y empiezan
a concentrar bilis sustituyendo en esta forma una de las funciones de la
vesícula (figuras 37 y38). Con el tiempo el
esfínter recupera su tono y se restablece el mecanismo normal de
entrada de la bilis al intestino.
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Fellow del American College of Gastroenterology Miembro de la Sociedad Argentina de Gastroenterología Profesor Auxiliar de Medicina de la U.B.A. |
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