COMO FUNCIONA: FISIOLOGÍA DEL ESTOMAGO.
SUS MOVIMIENTOS (figura 16 a 21)
En condiciones normales el estómago sirve de: 1) reservorio
de la comida ingerida, 2) como tamiz y 3) como bomba para liberar la comida
al duodeno. Al llenarse el fundus gástrico se relaja para acomodar
el aumento del volumen, un proceso llamado de relajación receptiva
que está mediada por un reflejo vago-vagal que permite a la comida
ser guardada en el fundus. La digestión enzimática
eficiente y a la absorción de los nutrientes en el intestino delgado
de los alimentos digeridos requieren que, previamente, sean reducidos a
partículas con un tamaño menor de un milímetro e introducidos
lentamente en el intestino delgado. El antro gástrico y el píloro
cumplen con esta función. Contracciones peristálticas repetitivas
y concéntricas que se originan en el cuerpo gástrico proximal,
movilizan el quimo (alimento en vía de digestión) hacia la
apertura pilórica en el estómago distal (figura
16 a 21). Las partículas más grandes recirculan
mientras que las más pequeñas atraviesan el píloro,
por lo tanto bajo la influencia vagal el dinamismo del antro y del píloro
sirven como bomba para tamizar y pasar los alimentos al duodeno.
La evacuación del estómago está regulada por
receptores químicos y de presión localizados en el duodeno.
Las grasas, la glucosa y fluidos hipertónicos inhiben la evacuación
gástrica. Unas dos horas después de comer la motilidad del
estómago convierte la etapa de actividad a un estado de reposo.
Bajo la influencia de la hormona intestinal motilina una serie de ondas
contráctiles aparecen en el estómago proximal cada 60 a 90
minutos, y se propagan en forma distal barriendo con las partículas
grandes a través del píloro dilatado al duodeno. Esta actividad
de limpieza gástrica luego de cada comida, previene la acumulación
del material mecánicamente no reducido en el estómago.
Una visión endoscópica sobre la secuencia de la contracción
del estómago que avanza desde el cuerpo hacia el antro y terminando
en el píloro puede observarse en la (figuras 22).
LA SECRECIÓN ACIDA
La respuesta secretora ácida a la comida se divide en tres
fases: La cefálica, la gástrica y la intestinal.
Fase cefálica: La secreción ácida en respuesta
al olfato, visión, gusto o recuerdo de la comida está mediada
por el nervio vago. La estimulación vagal libera histamina, activa
directamente las células parietales y produce una moderada liberación
de gastrina.
Fase gástrica: Ocurre cuando el alimento llega al estómago.
Está mediada por la distensión del mismo y por su capacidad
para liberar gastrina. La distensión estimula una modesta secreción
de ácido en forma directa a través de la liberación
de gastrina por mecanismos reflejos neurales. En forma más importante
los aminoácidos y otras proteínas, productos de la digestión
estimulan a las células a liberar gastrina. La liberación
de gastrina significa casi el 90 % de la fase gástrica de la secreción
ácida. La liberación de gastrina se inhibe a niveles de ph
bajos.
La fase intestinal, en circunstancias normales solo interviene en
pequeña proporción en la secreción de ácido
en respuesta a una comida. El contenido gástrico y los alimentos
en el duodeno también sirven para inhibir la secreción de
ácido.
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del estómago
Dr.: José Luis Bondi
Fellow del American College of Gastroenterology
Miembro de la Sociedad Argentina de Gastroenterología
Profesor Auxiliar de Medicina de la U.B.A.
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