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NEOPLASMAS DE COLON CÁNCER DEL COLON Y DEL RECTO. Se repiten algunos aspectos de ésta afección que fueron mencionados antes y se agregan otros específicos del cáncer de recto. Recordemos que el recto es la parte del tubo digestivo que comprende los 15 a 20cm finales del colon. Los tumores de recto y del colon sigmoideo suelen presentar síntomas previos al diagnóstico como ser sangrado visible, cambio del hábito intestinal, constipación no explicable urgencia evacuatoria y sensación de evacuación incompleta. Debe tenerse presente que todas éstas manifestaciones pueden observarse también en otros trastornos como el síndrome hemorroidal y el síndrome del intestino irritable.
El cáncer colorrectal en los EEUU es la segunda causa
de muerte por cáncer, después del cáncer de pulmón.
Representa una de las causas más significativas y prevenibles de muerte por
cáncer en la actualidad.
Actualmente se prefiere establecer el estadio de la lesión para determinar su extensión y localización y proponer el tratamiento apropiado. En forma reciente el Comité Americano Conjunto sobre Cáncer introdujo el sistema de clasificación TNM, T de tumor, N de nódulo linfático y M de metástasis o sea propagación a distancia separándolo cada uno en cuatro estadios.
En el caso del cáncer de recto de acuerdo a las capas del órgano que comprometa en su evolución
T1, invade submucosa ;T2, invade muscularis propia;T3, Pasa de la muscularis propia a la subserosa y al tejido perirectal. T4 Invade otros órganos o estructuras.
N, 0 Sin compromiso ganglionar regional, N1 Metástasis en 1 a 3 nódulos regionales, N2 Metástasis e 4 o más nódulos regionales . M,0 sin metástasis, M1 con metástasis.
Si se agrupa por estadío:
Los síntomas dependen del lugar que ocupe la lesión (Figura 59). Son ampliamente inespecíficos (quiere decir que no hay ninguno típico y confirmatorio) y están relacionados con cambios en el hábito intestinal y sangrado por recto. Pueden acompañarse por dolor abdominal y pérdida de peso. Todos estos síntomas pueden observarse en otras situaciones que no impliquen un riesgo aumentado en personas con diversas afecciones intestinales. Debe tenerse en cuenta que si la lesión está ubicada en el colon derecho en ocasiones solo puede manifestarse por anemia, asociada con sangre oculta en la materia fecal proveniente del sangrado de la misma o sea que no se observa sangrado a simple vista. El cambio del hábito intestinal, habitualmente constipación alternando con diarrea, si bien puede deberse a distintas causas entre ellas al llamado "intestino irritable" no debe ser ignorado, especialmente si tiene un comienzo brusco en mayores de 45 años.
En la actualidad los médicos y la población en general tienen más en claro que la mayoría de los cánceres colorectales y la mayor causa de muerte por cáncer son prevenibles mediante técnicas de chequeo inicial (la palabra inglesa es "screening") y un seguimiento periódico ( la palabra inglesa es "surveillance").
Por eso las guías de estudio para la prevención de esta afección se dividen en estudios de prevención y de detección. Los estudios de prevención tiene el potencial de evaluar lea presencia tanto de cáncer como de pólipos. A estos últimos que si bien se los llama neoplásicos por su potencial en un escaso número de ellos de desarrollar cáncer no constituyen una lesión maligna en sí. El chequeo inicial tienen como principal finalidades la búsqueda de pólipos de estructura adenomatosas, que son los que tienen la capacidad de cambiar de un pólipo a un cáncer aún en personas sin síntomas.
La Asociación Americana de gastroenterología, en el año 2008, recomienda en personas con riesgo normal como examen preferido en la prevención, la videocolonoscopía, comenzando a los 50 años y luego cada diez años . Como test de detección de cáncer el estudio recomendado es el exámen de sangre oculta en materia fecal, (actualmente por métodos inmunoquímicos) a realizarse anualmente. Tienen como alternativa el exámen endoscópico de la rgión sigmoidea
En las personas con riesgo aumentado, o sea que tienen el antecedente de un pariente próximo como padre, madre, hermanos, que hayan padecido o padezcan de cáncer de colon, pólipos adenomatosos de más de un cm. con displasia de alto grado o colitis inflamatorias diagnosticadas antes de los 60 años. Se recomienda como examen de prevención (screening) una videocolonoscopía cada cinco años, comenzando a los 40 años o diez años antes de la edad (si se conoce) que fuera diagnosticada la enfermedad en su pariente.
Un 40% de todas las colonoscopías que se realizan son por control del colon luego de una polipectomía (extirpación de un pólipo).
Otra alternativa en este grupo de personas de bajo riesgo
además de la determinación de sangre oculta anual es realizar
una colonoscopía (observación hasta el ciego, parte derecha
del intestino) cada 10 años si la observación no detectó anormalidades. sedación con una droga de rápida eliminación del organismo que permite la pronta recuperación del paciente al finalizar el examen y permite el diagnóstico y el tratamiento si se encuentra un pólipo. Si bien esto no previene la aparición de todos los cánceres colorrectales, teniendo en cuenta la información existente sobre el crecimiento del adenoma y la progresión en el tiempo de la secuencia adenoma-cáncer, el chequeo endoscópico a intervalos de 10 años parece razonable.
Controles posteriores:
Los nuevos consensos de la Sociedad Americana del Cáncer y del Grupo de Tareas Multisocietario sobre cáncer colorectal, establecieron que en pacientes con pólipos adenomatosos de menos de 1 cm. con bajo grado de displasia recomiendan un nuevo control entre 5 y 10 años dependiendo de la preferencia del médico y del paciente, la calidad del examen endoscópico la historia familiar de neoplasia de colon. En pacientes con 3 a 10 adenomas , con alguno con más de 1 cm. de tamaño o si alguno es de tipo velloso con alto grado de displasia deben tener un nuevo examen a los tres años y si éste estudio es normal repetirlo a intervalos de los 5 años. Los conceptos de displasia de bajo grado y de alto grado dependen de las características de las cédulas del tejido extraído durante la endoscopía y que observa en su laboratorio el médico patólogo y se relaciona con la perdida de la arquitectura glandular normal , células hipercromáticas (aumento de coloración ) con núcleos irregulares dispuestos en distintas capas entre otros aspectos .
Si bien en general los pólipos de gran tamaño predominantemente de tipo velloso con alto grado de displasia significan un riesgo aumentado de presencia de carcinoma dentro del pólipo, permanecen muchas dudas que en un caso particular en forma independiente pueda predecir un verdadero riego aumento de cáncer durante el seguimiento. En pacientes con adenomas sésiles o sea que no tienen pedículo o aquellos que son pediculados pero mayores de 1.5 cm. deben ser evaluados a los 2 a 6 meses para verificar su extirpación completa. Una vez que ésta se ha comprobado el control posterior dependerá del criterio del endoscopista, generalmente de 3 a 5 años. Si continúa normal el control puede ser cada 10 años.
En casos con pequeños pólipos hiperplásicos rectales o sea que no están formados por un tejido adenomatoso y tienen una colonoscopía normal el intervalo con el próximo estudio puede ser de 10 años.
Debe tenerse presente que si bien la videocolonoscopía es el mejor método actual para la prevención y seguimiento de un posible cáncer de colon ésta no es infalible y no hay método que elimine completamente el riesgo del cáncer.
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colorectal
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Fellow del American College of Gastroenterology Miembro de la Sociedad Argentina de Gastroenterología Profesor Auxiliar de Medicina de la U.B.A. |
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