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ENFERMEDADES POR TRASTORNOS CIRCULATORIOS
La interrupción o la reducción del aporte sanguíneo
al intestino en un grado que no permite su función normal se llama
isquemia.
La isquemia puede comprometer arterias y arteriolas (que irrigan
al aparato digestivo con sangre), venas y venulas (los vasos grandes o
pequeños que remueven la sangre del aparato digestivo), o los capilares
(pequeños vasos que conectan las arteriolas con las vénulas).
La enfermedad isquémica puede ser aguda, subaguda o crónica
dependiendo de que aparezca de forma aguda, más gradualmente o en
un período prolongado.
Un émbolo es un coágulo de sangre que
viaja por un vaso mayor del organismo hasta quedar alojado en uno
de ellos, produciendo isquemia del órgano que es irrigado
por dicho vaso. Un trombo es un coágulo de sangre que se
forma gradualmente dentro de un vaso sanguíneo y provoca isquemia
cuando no se desarrollan vasos colaterales o caminos accesorios para aportar
sangre al área afectada.
En relación con los vasos comprometidos, la extensión
de la oclusión o la isquemia, y la rapidez del proceso, las manifestaciones
clínicas variarán entre síntomas crónicos,
moderados a un episodio agudo severo.
El colon es la parte del aparato digestivo que se afecta en forma
más frecuente por la isquemia, por tener el flujo sanguíneo
más bajo.
El intestino delgado recibe sangre arterial del tronco celíaco
y de la arteria mesentérica superior. El Colón es irrigado
por ramas de la arteria mesentérica superior y de la arteria mesentérica
inferior. Una rica trama de vasos anastomóticos y la posibilidad
de desarrollar circulación colateral determina el cuadro clínico
de la insuficiencia arterial aguda o crónica.(Figura
47)
Colitis isquémica:
La colitis isquémica afecta más comúnmente a
personas de edad, debido a la mayor frecuencia de enfermedad vascular en
éste grupo. Es casi siempre una enfermedad no oclusiva y es
dos veces más frecuente que la isquemia que compromete la
arteria mesentérica superior.
Puede ocasionar un espectro de alteraciones como ser: colopatías,
hemorragia dentro de las capas del intestino, colitis transitoria, perforación,
formación de estricturas (estrechamientos) y colitis crónica.
La etapa inicial para hacer el diagnóstico de la afección
es sospechar la enfermedad.
Algunas de las circunstancias en que puede aparecer son: posteriormente
a una cirugía aórtica o cardíaca, en asociación
con hemodialisis (en personas que requieren del riñón artificial
para suplir el mal funcionamiento de sus riñones), en algunas
enfermedades llamadas "del colágeno", infecciones, trastornos de
la coagulación, luego de ejercicios extenuantes y prolongados, en
enfermedades cardiovasculares que se acompañan de hipotensión,
en alteraciones obstructivas o potencialmente obstructivas del colon.
La mayoría de los casos no tienen un factor identificable.
Por lo tanto toda persona que consulta con una o más de éstas
condiciones previas y tienen síntomas de colitis isquémica
debe ser investigada.
Muchos casos de colitis transitoria o reversible no son diagnosticados,
ya sea por que esta condición se resuelve antes de la consulta al
médico o por que el médico no solicitó exámenes
diagnósticos en forma temprana, por no considerar este diagnóstico
entre otros posibles como colitis infecciosas o enfermedades inflamatorias
La mayor parte de las personas afectadas tienen más de 6O
años. Cuando afecta a personas más jóvenes el médico
considera otros causas responsables.
En muchos casos no se establece una causa específica
de isquemia.
La colitis isquémica subaguda es la forma de presentación
más habitual, con moderado dolor en la parte baja del lado izquierdo
del abdomen, urgencia defecatoria y el pasaje de sangre roja o amarronada
mezclada con la materia fecal. El sangrado no es masivo y si la pérdida
de sangre requiere transfusión, generalmente, se debe a otra causa.
Puede afectarse cualquier parte del colon pero el ángulo
esplénico, el colon descendente y el sigmoide son las partes más
afectadas.
El médico consultado podrá solicitar una endoscopía
del colon, que preferirá a la enema con bario, por ser más
sensitiva y porque diagnostica los nódulos hemorrágicos que
representan el sangrado en la submucosa y son equivalentes a las impresiones
en forma de dedo de guante que se observan en la radiografía contrastada
del intestino. Los estudios iniciales los pedirá en las primeras
48 horas, pues luego desaparecen las hemorragias submucosas al reabsorberse.
Un examen una semana después observará la evolución
de la injuria, ya sea hacia la curación o por aparición de
erosiones segmentarias.
Generalmente no pedirá una angiografía mesentética
-opacificando una arteria por un material de contraste- pues, al momento
de la consulta, la circulación de la sangre ha vuelto a la normalidad,
y la angiografía raramente muestra una oclusión. Este
examen podrá indicarlo si sospecha una isquemia mesentérica
aguda.
En la gran mayoría de los casos la colitis isquémica
es reversible en 24 a 48 horas y la curación se observa dentro de
las dos semanas. Si se ha producido un daño irreversible dos tercios
de éstas personas pueden tener una inflamación segmentaria
o un estrechamiento de la luz del intestino.
Dilataciones vasculares, angiodisplasia, ectasia vascular:
Representan la segunda causa más común de hemorragia
digestiva baja.
Consisten en lesiones de vasos sanguíneos ectásicos
o dilatados que se observan en la mucosa o en la submucosa del tracto gastrointestinal.
En muchas personas de edad pueden encontrarse en el colon
derecho, ya sea el ciego o el colon ascendente.
Tienen el aspecto de las arañitas vasculares que pueden observarse
en la piel.
Clínicamente pueden ser asintomáticas, presentarse
como sangrado oculto -sólo detectable mediante el examen de materia
fecal con reactivos químicos específicos para detectar sangre-
y en ocasiones como hemorragia masiva manifiesta. En la mayoría
de los casos el sangrado es autolimitado (se detiene solo) pero puede ser
crónico o recurrente.
La endoscopía total del colon es el método más
sensitivo y específico para localizar una angiodisplasia.
Requiere la observación cuidadosa de la mucosa, en especial
del ciego y del colon ascendente, lugar donde se localiza con mayor frecuencia.
En casos de sangrado masivo, la observación endoscópica
puede estar dificultada y el médico tratante solicitará un
examen denominado angiografía selectiva que, si la pérdida
es considerable, puede localizar la ectasia o dilatación vascular.
La presencia de angiodisplasia parece ser más frecuente
en personas con enfermedad artereoesclerótica, enfermedades del
colágeno, estenosis de la válvula aórtica del corazón,
enfermedad pulmonar obstructiva, cirrosis y algunas alteraciones de la
coagulación.
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